La Trama del Lengueje: ¿ Un discurso que domina el pueblo?

LA TRAMA DEL LENGUAJE: ¿ UN DISCURSO QUE DOMINA EL PUEBLO?
“El discurso es poder y la persuasión es el mayor controlador de actos
lingüísticos en la modernidad. Como lingüista, como analista del discurso,
observo que el control mental se da, generalmente, a través del discurso: es
decir, el control mental es discursivo”.

 

Van Dijk

 

Introducción

 

El siguiente escrito tiene como propósito confrontar los diversos discursos, que han ido codificando el inconsciente – consiente del pueblo colombiano, tales discursos como:

seguridad, calentamiento global, enemigos de la paz, prosperidad, igualdad, humanidad, terrorismo, crédito, tercer mundo, pobreza extrema, pobreza media, pobreza, hambre, desigualdad, guerra contra las drogas, derechos humanos, calidad, miedo instigado, guerrilleros, rebeldes, universidad pública; entre otras que hacen parte de nuestra cotidianidad y que sin mayor atención, nos han ido acostumbrado a escuchar día a día en los medios de comunicación escritos, radiales o televisados y reforzados por mecanismos institucionales públicas y privadas, que sin mayores inconvenientes están orientando y homogenizando nuestro pensamiento y comportamiento gracias a la audaz trama del lenguaje que de ella proviene.

 

El lenguaje surge de necesidad de cooperación o de dominación  

El origen del lenguaje se remonta al mismo origen del hombre pensante

(Homo sapiens), el cual por factores evolutivos, influenciados por presiones de selección fue modificando y adaptando progresivamente sus cuerdas bucales y faringe para la emisión de sonidos, estos fueron importantes para la comunicaron con el otro, lo que posibilito realizar diversas actividades tales como la caza, pesca, agricultura etc. Y permitiendo la socialización del hombre con el hombre para el desarrollo y progreso de su comunidad. Esto ha marco claramente la ruta del avance científico y tecnológico que se ha desarrollado hasta hoy, gracias al lenguaje se ha ido configurando diversos discursos que al día de hoy cave la pertinencia de examinar en nuestro contexto local.

Debido aquel el lenguaje tecnócrata que ha permanecido por cerca de 414 años, los cuales son dirigidos desde el pensamiento occidental, ha permitido la configuración de un sujeto maleable en algunas esferas de nuestra América, este discurso bien intencionado y direccionado hacia la marginalización y colonización de nuestras maneras de percibir el mundo y la construcción del mismo. La configuración de diferentes discursos han permitido desarrollar guerras como: las raciales, étnicas, culturales, políticas, campesinas, estudiantiles, que sutilmente traman al escucharlas por la sociedad como algo normal y necesario, a propósito de (Van Dijk, 2013) “

podemos entonces apreciar que antes de ideologías “lleguen” al discurso y sus estructuras, hay un amplio y complejo abanico de factores mentales que también pueden influir en la producción del discurso (o en la comprensión). Para el análisis ideológico, esto significa que las ideologías no pueden simplemente leerse al calce de un texto o de un acto de habla particular. Los hablantes racistas dirán típicamente “que ellos desde luego no son racistas (pero)”. Los machistas no siempre mostraran su despreció por la mujer, así como los directivos de grandes empresas pueden desarrollar elaborados argumentos acerca de los recurso humanos sin hablar abiertamente de ganancias”.

 

Esto nos permite dimensionar como desde el siglo XVII – XXI, los discurso provenientes del occidente se enmarcan en procesos de domesticación y dominación, tal discurso domesticador no siempre es de cooperación, sino por el contrario tiene matices de intereses subyacentes que no los vemos expuestos a simple vista; pero de algún modo influyen en la toma de decisiones de nuestros gobernantes y personales tales ejemplos:

La guerra contra las drogas, se perdió, muy escuchada últimamente por expresidentes norteamericanos y colombianos, pero si observamos los matices de la “guerra contra las drogas”, los verdaderos perdedores son: las madres y padres de los jóvenes soldados y policías muertos, los desplazados, la contaminación del aire, suelo y agua por efectos de fumigaciones con glifosato y ¡ quien costea tan terrible guerra!. Es por ello que la trama del lenguaje, que por años nos acompañado al pueblo colombiano a estar sumidos en una pobreza intelectual y política, por agentes homogenizantés como: la iglesia, la escuela, la prisión, medios de comunicación y la publicidad, esta última de gran valor para la operativizacion del sistema capitalista, basado en el consumo desmedido de “recursos humanos y naturales”. Esto se visualiza cuando analizamos los discursos de la población “periférica o pobre de la jungla de cemento”; cuando manifiesta su estado de pobreza como causa fundamental de un castigo de Dios, falta de empleo por capacidad técnica, palancas o simplemente de superstición (mala suerte), y agudizada bajo promesas del gobierno nacional y distrital, que prometen ayudar al pobre, por medio de subsidios, abonos entre otros lo cual ayuda, pero no lo suficiente a superar su estado de pobreza; y por el contrario aumentando los niveles asistencialismo y dependencia económica por parte de las instituciones públicas o privadas (sector financiero), lógicas que son fundamentales para seguir ejerciendo dominación del “pobre y de su vida”. Tal como hace alusión Teun A. Van Dijk, demostrando como el discurso orienta las dinámicas de dominación y sumisión del pueblo, (Van Dijk, 2013) “considero que el poder de las elites es un poder discursivo, pues a través de la comunicación se produce lo que se denomina una manufacturación del consenso: se trata de un control discursivo de los actos lingüísticos por medio de la persuasión, la manera más moderna y ultima de ejercer el poder”. Estos actos discursivos provenientes de las elites de nuestro país y de agentes multinacionales inciden directamente en la psique de los sujetos, y continua (Van Dijk, 2013) “los actos son intenciones y controlando las intenciones se controlan a la vez los actos. Existe entonces un control mental a través del discurso. Es muy interesante llegar a la conclusión de que los actos de la gente, en general, son actos discursivos“.

Lo cual se evidencia en los barrios populares de las ciudades capitales y que a su vez se reproducen en el campo, los dominados sin tener más herramientas criticas de evasión o de rebeldía frente a su compleja realidad, tiene que sucumbir ante los dominadores, esto haciendo mención a que (Van Dijk, 2013) “

los grupos dominantes son los que tienen acceso a la manipulación y uso de estructuras de dominación”, estos son evidentes en el aumento masivo de ¿fuerza pública? ( militares & policía), manifestada en lógicas de control en barrios periféricos y populares, aumentado el número de cámaras de seguridad, retenes entre otros para garantizar “la convivencia y seguridad ciudadanas” o¿ por el contrario vigilar y controlar al pueblo popular para que no se sublevé de sus opresores? , esto a la luz de que a nosotros los oprimidos es un gastos son innecesarios; donde la mayoría de la población periférica, si acaso tiene para tomar un agua de panela con pan o simplemente ver pasar sus suicidias sin sueños de un presente verdaderamente digno.

Para ir terminando y dejar evidencia de que las lógicas discursivas o trama del lenguaje emitidas por las elites de este país y multinacionales han logrado influenciar, a la mayoría del pueblo colombiano a ser víctima de la “ignorancia política”, dóciles, sumisos, marginalizados, invisibilizados, humillados y hasta impedidos para protestar frente a la opresión ejercida por las clases dominantes y sin corazón. Estas elites cada

día tienen mayores accesos diferenciales y controlados de los aparatos discusivos públicos, a las cuales, las clases populares no contamos equitativamente en su acceso, esto aumenta claramente la desigualdad social y política de los “pobres”. Permitiéndoles a las clases dominantes del discurso textual y oral colocar pautas discursivas orientadas a persuadir a la masa popular una muestra de ello es como se ha informado sobre el proceso de paz, por los medios de ¿información? Al respeto dicen algunos; “La guerra contra las FARC – EP y el Gobierno Nacional, se está tomando, como una necesidad y generalidad del pueblo colombiano, conllevando a la movilización de toda la sociedad, pero sin la amplia participación de la misma” ¿realmente a quien le convendría la paz: transnacionales petroleras, mineras, agroindustriales, familias terratenientes o al lustrador de zapatos, a la ama de casa, al obrero, al campesinado, a los indígenas y afrodecendientes?. El control del discurso por las elites en los medios de comunicación dan muestra del aumento de la discriminación sobre las clases populares, las cuales por lo general somos los malos, delincuentes o en definitiva la escoria, pero nunca esos medios de comunicación, denuncian a profundidad eventos que puedan desacreditar ciertas esferas del poder, como el caso de: los falsos positivos, durante el ministerio de defensa de los periodos (2008 – 2009), donde los medios de comunicación nunca se esforzaron, en investigar lo sucedido con estos jóvenes y hacerlos públicos. Pero otro caso fue lo ocurrido durante el desarrollo las marchas estudiantiles en 2011, la cual tuvo una amplia y desplegada información de desacreditación, por parte de los medios de comunicación, haciendo alusión de que las marchas están infiltradas por movimientos guerrilleros (claro está acompañado de una aparato de credibilidad como lo es la policía), haciendo reiteración continuamente, con ello generando en la opinión pública una percepción de rechazo a las movilizaciones estudiantiles en aquel entonces y continúan actualmente. Con estos pequeños ejemplos podemos ir identificando la organización semántica de los discursos hegemónicos1 y sus diferentes estrategias de dominación sobre la sociedad “pobre y discriminada”.  La discriminación proviene directamente de los discursos hegemónicos de los aparatos de poder, camuflados en diferentes estructuras semánticas, otro ejemplo de ello son los discurso del actual presidente cuando hace referencia a la pobreza extrema del país “estamos ayudando a superar de la pobreza a los más pobres de los pobres”, es claro que en Colombia hay pobres, pero nunca en sus “elocuentes discursos”, habla a quienes les conviene tener pobres en el país, o cuales son las causas y dinámicas reales de tal “pobreza extrema” como se está denominado. En este documento guía, procuro incitar a la crítica, reflexión y confrontación sobre la trama del lenguaje, como mecanismo de dominación y sumisión del pueblo colombiano, a través de utilización de macro y micro estructurados discursos realizados por las elites dominantes del país y sus aparatos mediáticos. Y busca invitar a la sociedad colombiana a realizar una rigorosa investigación, análisis y divulgación sobre estas lógicas de dominación. Trabajos citados Van Dijk, T. A. (23 de Febrero de 2013). Analisis_Critico_Discurso .                                                                                                        Ámsterdam – Marzo 22 de 2013                                                                                                                                    Pablo Kropotkin 1 Son los diversos grupos sociales que gozan de legitimidad frente a la sociedad, los cuales tiene acceso al discurso público en diversos medios de comunicación escrita, audiovisual entre otros, ha esto se le conoce como hegemonía, según Gramsci.

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